23.8.16

Tutorial de creación de ficción interactiva - Huesos (3)

En el anterior post iniciamos la construcción de la versión Squiffy de nuestro primer relato interactivo. Ya vimos que el comienzo de la obra no podía ser el mismo que en su versión de escritura tradicional y hoy vamos a ver otras diferencias importantes entre escribir un relato y su versión interactiva, aunque sea sólo la versión hipertextual.

En el relato tras la presentación del túmulo se presenta la dificultad que nuestra protagonista ha tenido para conseguir que alguien más de su pueblo la ayude con lo que para ella es tan importante. Y al tiempo se presenta la situación, es decir, por qué ellos deben huir y porqué ella desea poner a salvo los huesos de sus antepasados. El orden en el que se cuentan estas cosas se debe a las propias normas de ritmo y de armonía del relato al leerlo. Pero en un relato interactivo no hay un orden predeterminado de lectura, el orden es el que el lector -a mí me gusta llamarlo interlector- quiera. ¿Cómo enlazamos entonces en nuestro código de Squiffy los textos del relato original? No hay una respuesta sencilla, pero alguna cosa podemos hacer para prepararnos. En este enlace he cogido el relato original y marcado con diferentes colores qué podemos considerar que es cada fragmento: acción, descripción, consecuencia, etc...

Las secciones en fondo verde -las acciones- deberían corresponderse en nuestro relato interactivo a enlaces presentes que tenga alguna clase de consecuencia, es decir, fragmentos en fondo amarillo -las consecuencias. O dicho de otra manera, los fragmentos amarillos deberían ser las secciones mínimas presentes en el Squiffy, mientras que los fragmentos verdes deberían ser enlaces incluidos 'en alguna otra parte'. Las partes azules son información adicional y no fundamental, así que se deberían corresponder con pasajes de Squiffy. Finalmente las secciones en fondo blanco pero en negrita es información fundamental que constituye el esqueleto básico del relato. Sin ellos el cuento simplemente no existe, así que casi cualquier recorrido no fallido del relato debería contenerlos todos y más o menos en ese orden.

Este relato anotado nos facilita la adaptación, ya que nos da la información aproximada de cuántas secciones y cuántos pasajes deberían existir así como sugerencias de qué debería ser enlaces, incluso, usando las partes negras, se nos está sugiriendo una estructura básica del relato interactivo, es decir, la forma del árbol de decisiones más básico de las secciones y los pasajes. Todo esto está muy bien y os animo a hacerlo en vuestro propio relato, pero pronto veréis que la literatura lineal no respeta necesariamente una estructura de parejas 'acción' -> 'consecuencia' o 'acción' -> 'descripción'. Va haber que ser creativo, flexible, y reescribir el relato para que se adapte al medio interactivo.

Hagamos primero sólo la transición entre el inicio descriptivo y el momento de enfrentarse a las tinajas, lo que en el texto original son los tres primeros párrafos. Mi resultado es este -lo podéis descargar de aquí:

[[]]:
@clear

[[Inicio]]:
Lo más impresionante era el silencio. Lo más terrorífico la oscuridad.
En el mundo de los vivos el sonido lo permea todo. Los ruidos son constantes.
Los trinos de los pájaros. Las llamadas de las cigarras. Los berridos del ganado.
Las voces de a gente. La vida es ruidosa. Hasta los espírtus más cotidianos como el
arroyo y el viento se anuncian con el sonido.

Sin embargo los muertos viven en el silencio frío y oscuro del [túmulo].

No es un lugar para los vivos, ni lo era para ella, una [anciana].

[túmulo]:
A ciegas chocó la [piedra de chispa] con la piedra de sol. Los primeros golpes sólo
iluminaron sus viejas manos un instante, pero la paciencia de la anciana le permitió
encender la [yesca](piedra de chispa) de hilachos carbonizados. Sopló con suavidad la
yesca prendida, hasta que tuvo en su mano encallecida una minúscula llama roja con la
que pudo encender la lámpara de aceite. Levantó la luz sobre su cabeza, sintiendo dolor
en el hombro que nunca se le había curado del todo. Allí estaban. Unas detrás de las otras,
algunas en hileras, la mayor parte amontonadas de forma desordenada. Allí estaban
las [[tinajas]] con los [huesos de los antepasados]. 

[piedra de chispa]:
Piedra de chispa de las tierras remotas del sur, piedra de sol del remoto norte y yesca
que era de andrajos, sí, pero de hilos de la mejor calidad, sacados de su mejor viejo
vestido. Lo mejor que había encontrado en su casa, porque nada podía fallar. Lo que
tenía que hacer era demasiado importante.

[anciana]:
La piel estaba tan arrugada como la tierra seca del verano y tan fina que parecía que 
los huesos, doloridos y cansados, podían verse a su través. Muy pronto su lugar sería 
en aquel túmulo junto con los antepasados, pero aún no, aún tenía un último trabajo 
que completar.

[huesos de los antepasados]:
Esta tarea era fundamental, pero los que no se habían atrevido a penetrar las fronteras 
de los muertos, y los que lo consideraban una pérdida de tiempo, se había encontrado 
[casi sola]. 

[casi sola]:
No sin mucho insistir había conseguido la ayuda de Atten, el hijo del forjador de bronce y 
sólo para que con su fuerza hiciese rodar el portalón de piedra del túmulo. Era mucho 
trabajo para una anciana y no sabía cuánto tiempo faltaba para que los campos ardiesen 
bajo los pasos de lo [gigantes] rubios del norte. 

[gigantes]:
Todos se preparaban para huir, al sur, más allá de las montañas. Al río. A las aguas que 
fueron de los antiguos reyes del oro y la plata. Huían de los invasores que venían desde 
tierras frías y lejanas, trayendo consigo la muerte en los filos de sus armas negras. No 
quedaría nadie en la aldea. Ni los antepasados si [[ella podía evitarlo]](tinajas).

[[tinajas]]:
Apartó las telarañas hasta llegar a la primera tinaja. El betún se había secado hacía mucho 
y pudo destaparla con facilidad. El olor era aún intenso dentro de la tinaja pero el cuerpo, 
en este caso sabía que era Belaiska, la mujer de su hermano mayor, muerta de parto, ya sólo 
eran huesos.

Podéis ver que he prescindido finalmente de usar las dos posibles acciones del texto -encender el farol y elevarlo- como secciones y las he dejado como pasajes, esto es así porque narrativamente me ha parecido más importante distinguir entre esta primera presentación y la parte de las tinajas mediante el borrado de la pantalla -que hemos puesto en la frontera entre secciones. Empecé creando las secciones y sus enlaces siguiendo el patrón del documento coloreado, pero al probarlo vi que quedaba mejor hacer que todo el principio fuese dentro de una misma sección -sin borrado de pantalla- y lo cambié para jugar con los pasajes. Y esto es por la auténtica regla maestra de todo esto:

No hay normas definitivas. Escribe, prueba la interacción y corrige hasta que quede bien.

Esto es arte y tendréis que reescribir tanto los textos como la estructura de interacción hasta que quede bien, no hay forma de asegurar un buen resultado siguiendo normas generales. Algo interesante que hemos hecho en esta parte es llevar al interlector hasta la sección de tinajas mediante dos caminos. La forma de hacer esto en Squiffy es añadir dos veces en enlace a la nueva sección en este caso mediante:
Allí estaban las [[tinajas]] con los [huesos de los antepasados]. 
y:
Ni los antepasados si [[ella podía evitarlo]](tinajas).
Ese (tinajas) tras el enlace es lo que redirige el enlace a la misma sección.

Ya hemos empezado a abrir tinajas, veremos en el siguiente post cómo pelearnos con la elipsis que hay ahora en el relato.

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